El pensamiento vivo de Amilcar Oscar Herrera

Ricardo Osvaldo Rufino  mir1959@live.com.ar

 

Amilcar Oscar Herrera fue uno de los intelectuales más impresionantes de la Argentina. Por supuesto, siempre cobijado bajo su perfil bajo y su timidez. Nació en 1920 y falleció el 23 de septiembre de 1995. Fue el fundador del Instituto de Geociencia en 1979, Profesor Emérito del Instituto Nacional de Geología y Minería, Profesor de Ciencias Físicas y Naturales de la Universidad de Chile, dirigió el Modelo Mundial Latinoamericano. Fue, sin dudas,  uno de los científicos latinoamericanos más reconocidos y uno de los primeros pensadores en alertar sobre el fuerte impacto que los cambios tecnológicos estaban operando en la estructura social de los países de esta parte del mundo.

Hay que comprender que la tecnología y el universo de la computación irrumpió con fortaleza primero en los países más avanzados y desarrollados –Estados Unidos (*observar en “Caminando” el artículo sobre Silicon Valey), Japón, Alemania, entre los más importantes-  y, en una segunda etapa, y de un modo más tímido e imperceptible llegó a nuestras costas, a América latina.

Amilcar Herrera tuvo la virtud de anticipar de qué modo influiría en la economía, en los procesos productivos y hasta en la vida social, ese “terremoto” tecnológico e informático, que llegaba para quedarse definitivamente. 

Estos son algunos de sus pensamientos y conceptos brillantes que supo dejarnos como legado. Realmente vale la pena repasarlos: 

-“Por primera vez el hombre ha adquirido conciencia planetaria. Se desdibujan los límites de las regiones y las culturas y el hombre de Alaska se entera de lo que le pasa al hombre en Sudáfrica”. 

-“También por primera vez en la historia, existe la posibilidad cierta de que el hombre se libere del trabajo corporal”. 

-“Cuando se piensa que en el año 1985 la humanidad gastó 840.000 millones de dólares en armamentos y que en el año 1986 llegamos al trillón, es posible creer que la destrucción total es una posibilidad cada vez más próxima. Pero también es cierto que el movimiento verde, los movimientos por la paz y, muy especialmente, los movimientos por la reivindicación de la mujer, son reacciones que cuestionan las bases mismas de una sociedad que se está volviendo inviable”. 

-“Comprobamos una paradoja: por un lado, la alta politización del hombre común –en el sentido de una toma de conciencia de la importancia de su participación- y, al mismo tiempo, el bajo atractivo que ejerce la militancia en el sentido tradicional. Los jóvenes con inquietudes no tienen mayor interés en buscar su articulación en un partido político y no lo hacen, según lo expresan, porque los partidos políticos no representan al mundo tal cual ellos lo perciben”. 

-“Más allá del sector tecnológico que elijamos, deberíamos preguntarnos: ¿Para qué país? ¿Para qué modelo de sociedad? ¿Qué quiere decir que `debemos darnos una estrategia de informática`? A mi criterio, significa decirnos que queremos tener algún grado de control propio sobre las nuevas tecnologías. Pero Estados Unidos, por caso, no puede competir con Japón en el área de chips, y estamos hablando de la primera potencia del mundo. No hay ningún país que pueda hacer todos los desarrollos. Y ésa es la razón por la que se deben elegir ciertos segmentos productivos e importarse otros”. 

-“Debemos contestarnos qué queremos hacer con las nuevas tecnologías, y no qué vamos a hacer con ellas. Tenemos la oportunidad de hacer una sociedad más igualitaria”. 

-“Están creando –y lo saben- una gran masa de marginales. Sin embargo, hay algunas soluciones que podrían ser instrumentadas con facilidad y que no se aplican, como ocurre con la implementación de jornadas reducidas de trabajo. Creo que en el mundo altamente desarrollado, es posible la producción de idéntica cantidad de bienes con tres o cuatro horas de trabajo”. 

-“Ahora el desempleo es estructural y, en consecuencia, un desempleado es alguien que nunca volverá a ser empleado o alguien que nunca tuvo la posibilidad de ingresar al sistema productivo. Éste es un desempleo tecnológico”. 

-“Todavía no ha sido posible efectuar un estudio concienzudo sobre el impacto de las nuevas tecnologías sobre el mercado del trabajo y la división social del trabajo, aspectos que afectan directamente a la organización de las sociedades tal como son concebidas actualmente”. 

-“Podemos decir que nuestras sociedades comienzan a advertir la progresiva disminución del trabajo rutinario o no creativo, y la consiguiente desaparición –lo que ocurrirá en el término de una o dos generaciones- del proletariado industrial tradicional. Por primera vez, la sociedad tecnológica cuestiona las bases mismas no sólo del sistema, sino de sus alternativas. La crisis es total y de una profundidad que, correctamente, podemos calificar de inédita”. 

-“En el proyecto en que estamos trabajando nos proponemos una sociedad ecuánime en la distribución de bienes y servicios, una sociedad participativa y autónoma, en el sentido de tener capacidad para tomar decisiones propias y una sociedad compatible con el medio ambiente”.

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